En esta obra se podrían identificar varios aspectos generales
que se desarrollan y entrelazan: los intereses generalizados de los
que parto como consecuencia de un análisis de las circunstancias
que me rodean, la influencia de obras artísticaas y la dirección hacia la especificidad que planteo
en último término, la creación de un sistema personal
e intransferible que afirme las condiciones que envuelven a la propia obra. No para establecer un vínculo
con la Verdad, sino para evidenciarla, pues el arte puede ser la materia de
la verdad pasajera.
Para el cambio determinante en su vida es una propuesta que en su aparente
forma ficcional afirma la realidad que una
persona puede sufrir al adquirir la obra. Una suerte para su beneficiario,
a mi parecer, pues todo aquel que no esté conforme con su futuro tiene
la oportunidad de remediarlo. Y que mejor para todos aquellos estudiantes
que terminen su licenciatura en Bellas Artes y vean su futuro “negro”,
ahora tienen la oportunidad de cambiarle el color. Y esto (faltaría
más) no se proporcionará gratis, ya que el beneficiario
deberá adquirir unos compromisos; pues aquí no se trata
de regalar, sí en cambio de facilitar algo que no está en manos de muchas personas.
Se ha desarrollado todo un sistema específico, personal e intransferible
para la realización de esta propuesta por el cual se es capaz
de calcular la fecha que dictaminará la suerte del beneficiario.
Este sistema desarrollado mediante la observación detallada de
una serie de reglas derivadas de la experiencia y probada su eficacia
en el pasado, es capaz de anticiparse en el futuro para de este modo
dictaminar, a una persona específica, una fecha para la cual
sufrirá un cambio determinante en su vida. La aplicación
de este sistema a cada una de las personas que componían las
asignaturas de procesos y proyectos, en riguroso “secreto”,
fue llevado acabo durante las horas de trabajo personal.
Con esta proposición trato de plantear
una alternativa a lo ritualista de nuestra vida, a la forma de percibir
las decisiones que pueden dirigir nuestra vida por cauces normalizados;
pues con esta propuesta sea de tomar la decisión, si se quiere
tan radical, de considerar el cambio. Opción, que no por tener que aceptarla, estaremos ante la posibilidad
de cuestionar la certidumbre de cualquier verdad. Y más en nuestro terreno, el arte, donde la verdad es pasajera, donde hay que
ser tan disciplinado en la indisciplina como el momento lo requiera.
Y como este momento histórico lo requiere al igual que lo requirieron
los anteriores y creo que también los futuros, este puede ser
un ejemplo para evidenciar lo real del juego que vivimos.
De esta manera
me propongo como una persona consciente de la realidad que se ve en
la obligación, porque uno quiere, de desentramar todas esas series
de acciones que afecten a los acontecimientos que realmente van a ocurrir.
De elegir de entre toda una serie de posibilidades y revelarlas, una
tarea que si se quiere no va más allá de las decisiones
que habitualmente tomamos para definir nuestra propia vida.
Roussel desarrolló un método personal que utilizada para
escribir algunos de sus relatos, el mío sin embargo es capaz
de calcular la fecha que decidirá la suerte del beneficiario.
Ambos métodos se desarrollan a partir de una serie de reglas
que decidirán en mi caso la suerte del beneficiario, y en el
de Roussel, el relato.